¿Huerta en otoño – invierno? Algunos consejos claves para preparar tus cultivos

Por Camila Pinto, | Fotografías de Camila Pinto,

¿Huerta en otoño – invierno? Algunos consejos claves para preparar tus cultivos
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Hay algunas cosas clave al momento de preparar nuestras huertas. Entre ellas, pensarlas para cada estación y tener en cuenta asuntos como nutrir la tierra, la asociación de cultivos y sobre todo cultivar la paciencia. Esto es lo que nos comparte en este artículo Camila Pinto, una de las fundadoras de la huerta ecológica “De Huerta a la Raíz”, quien nos habla del proceso para armar las huertas en la temporada de otoño-invierno.

Los cambios de estación siempre traen desafíos. Reajustes, análisis y mucho, mucho trabajo. Ahora en nuestra huerta, nos estamos preparando para recibir la temporada de otoño-invierno. Cosechando las últimas hortalizas de verano que logramos mantener con cuidados y nuestros amados invernaderos. Y acondicionando todo, para entrar a una pausa. Una pausa en las ventas más que nada, ya que la cantidad y variedad de hortalizas que crecen y se pueden cosechar en esta época, disminuye considerablemente debido a la baja en las temperaturas. Para poder continuar con la venta durante estos meses helados, se necesitarían muchos más cuidados y espacios protegidos para poder tener más y llenar nuestras súper canastas de hortalizas, es por eso que entramos a modo reposo por un par de meses, para respetar el ciclo natural y necesario de la huerta. Pero el resto sigue (y seguimos) andando, se reorganiza la huerta, se planifica los siguientes meses, se trabaja y nutre la tierra.

La preparación de la huerta durante el año es cíclica, una etapa lleva a la otra y así permanentemente. Si empezamos poniendo el cultivo A en la cama 1, al limpiar esta cama y plantar nuevamente, pondremos la hortaliza B, es fundamental la rotación y el recambio.

Así nos aseguramos de no desgastar/explotar la tierra. Nutrirla es la base de su bienestar. Todo es un ciclo, todo vuelve y se nutre del paso anterior, potenciando la abundancia y la biodiversidad. Se interconecta cada vegetal, cada hoja, insecto, animal, cada temporada. 

Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Para partir y entrar de lleno en lo que vemos en nuestra huerta, ejemplificaré este ciclo del que les hablo y les contaré de nuestros tomates rosados, radiantes, grandes, sabrosos, jugosos (mmm… se me hace agua la boca de imaginarlos), ellos son súper protagonistas durante la temporada de verano. Como realizamos un manejo ecológico en cada proceso de cada hortaliza, nuestros tomates son delicados, y para mejorar el ambiente donde se desarrollarán, los asociamos con otros cultivos, que son benéficos entre sí y se ayudarán a crecer y mantenerse sanos, por ejemplo, con la albahaca. Se repelen plagas y cooperativamente crecen en conjunto.

Ahora, que estamos en otoño, esas matas de tomate ya murieron (excepto las que están dentro de nuestros invernaderos), y todas esas matas de tomate ya secas, pasan directamente a nuestro compost, el mismo que cosecharemos en invierno y usaremos para armar las camas de cultivo de las temporadas siguientes; cada cama, copada de compost, estará lista para recibir almácigos de diversas hortalizas, y les entregará la mejor base para crecer y desarrollarse.

Este compost, es uno de los componentes más importantes, ya que es rico en materia orgánica y contiene los nutrientes necesarios para nuestros cultivos. Por lo que, a la hora de armar nuestras camas para cultivar, en la temporada que sea, y prepararlas para recibir las hortalizas, nos preocupamos de que una gran capa de compost cubra la superficie. Esto nos ayuda a potenciar la biodiversidad desde un principio, desde la base. Y asegurarle a cada una de nuestras verduras la mayor cantidad de nutrientes posible para su desarrollo.

Específicamente, cuando entramos a hablar de los cultivos de esta temporada: otoño-invierno, nos referimos principalmente a las brassicas, nuestras mejores aliadas cuando empieza el frío, ellas son las que mejor se dan en estas épocas donde las temperaturas empiezan a bajar, aguantan, son super resistentes (y riquísimas). Para que tengan una idea de lo que nos referimos cuando hablamos de brassicas, dentro de esta familia de hortalizas puedes encontrar brócoli, coliflor, kale, repollo, colinabos, entre otros. 

Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Es importante hacer un paréntesis, y diferenciar, que lo que se siembra en esta época no es lo que cosecharemos en estas fechas, ya que las hortalizas que se cosecharán en otoño-invierno se empezaron a preparar mucho antes de que llegara esta estación.

Entonces, necesitamos ser muy ordenadas para lograr una buena planificación y tener lo que nos interesa cosechar a lo largo del año. La preparación tiene que empezar con anticipación. Si queremos tener resultados durante el otoño, pensando en abril, por ejemplo, hay que preocuparse de la siembra y trasplante en febrero, enero o incluso noviembre del año anterior (esto último, en el caso particular de querer aprovechar los cultivos de verano por el mayor tiempo posible con el uso de invernaderos y cuidados especiales).

Por lo que, lo sembrado ahora en otoño y los meses finales del verano, será para cosechar en pleno invierno: junio-julio-agosto. Lo importante aquí es, saber anteponerse y controlar dentro de lo posible, las complicaciones que nos trae este cambio de estación: la baja en las temperaturas y las grandes fluctuaciones que tenemos entre frío y calor. Mientras protejamos bien nuestros almácigos y hortalizas de estos cambios extremos, podremos contar con mayor variedad y cantidad de alimentos. Es importante considerar que las temperaturas frías, hacen el crecimiento muchísimo más lento, por lo que además de ser cuidadosas tenemos que ser súuuuuper pacientes.

Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Otras de las hortalizas que se aprovechan muy bien en esta época de temperaturas más bajas, son las hojas en general (entiéndase lechuga, acelga, espinaca, cilantro, perejil, rúcula, entre muchísimas otras). Hay que poner ojo aquí, y preocuparse de tener todos los cuidados que requieren las temperaturas más bajas, porque estas hojitas, se queman super fácil cuando llega el frío, pero con los arreglos correctos, se pueden cultivar y cosechar sin problemas. El crecimiento es mucho más lento que en verano, pero si nos preocupamos de que estén protegidas y no se vean afectadas por las bajas temperaturas, puede llegar a ser mucho más provechoso. A qué me refiero con más provechoso, hablo específicamente de que, en verano, todo lo que son hojas tienden a semillar rápidamente, ya que, al exponerse a altas temperaturas, la planta en un intento desesperado de proliferar, lanza semillas para sobrevivir asegurándose así, de poder seguir reproduciéndose. Es por eso, que, si logramos controlar la exposición a bajas temperaturas de nuestras hortalizas de hojas podremos disfrutarlas durante todo el año.

Creo que es importante detenerse también en que estas temporadas, como otoño y primavera, son más bien de transición, una se prepara para recibir el invierno o el verano (respectivamente). Y lo complejo de estas estaciones de transición es que los cuidados de nuestras hortalizas necesitan ser mucho más versátiles, ya que las temperaturas tienen fluctuaciones muy extremas. Por ejemplo, podemos tener hortalizas que se dan bien con temperaturas altas, pasando a primavera, esperando las temperaturas del verano. Pero en primavera, no podemos confiarnos de que todos los días serán soleados y calurosos. Porque cae una helada que no se preveía, y nos pilla desprevenidos, se puede perder todo. También puede pasar que estemos terminando el invierno, con nuestras leguminosas (arvejas, habas, etc.), y empiezan a mejorar las temperaturas antes de tiempo, basta con una semana de temperaturas cálidas, para que empiecen a crecer las vainas, hermosas, grandes; semana siguiente: bajan las temperaturas abruptamente y se queman las vainas, se pierde todo de nuevo.

Son riesgos a los que la huerta y nosotros tenemos que aprender a adaptarnos, esta es una de las razones por las que tener diversidad en lo que se cultiva toma tanta importancia. 

¿Se imaginan tener 10, 20, 35 hectáreas plantadas solo con lechugas, cae una helada inesperada y se queman todas?

Tener biodiversidad, variedades, rotaciones, permite que el ambiente y la huerta sea más resiliente. Lo cual es muy positivo siempre, es algo que la naturaleza nos enseña y nos muestra, y que las grandes industrias agrícolas se esfuerzan por eliminar, para “facilitar” y agilizar la siembra, cuidados y cosecha.

Cuando la gran verdad, es que este es el equilibrio saludable y sustentable, el que debiésemos enseñar y potenciar.

Para mostrar más situaciones (basadas en hechos reales, 😉), donde se ve la importancia de tener diversas hortalizas en una huerta (o cualquier espacio de producción de alimentos), les cuento de esta otra situación que nos tocó el año recién pasado: en pleno verano, disfrutando y cuidándonos de las altas temperaturas, teníamos a nuestros protagonistas tomates en su máximo esplendor, las últimas semanas, nuestras canastas iban cargaditas de tomates hermosos, pero de repente, llegaron esos días de lluvias. Por un lado, pensarán ¡qué bueno!, algo de agüita extra nunca está de más en la huerta. Pero en este caso significó mucha perdida, con nuestras matas de tomates mojadas, húmedas, recibiendo los días siguientes donde las temperaturas (obviamente en pleno verano) subieron, se llenaron de hongos, y eso se traduce en perdida de todos los frutos que habían salido y con los hongos activos en la planta, viene una baja importante en la producción del fruto. Pero bueno, “parte de” nos decimos a nosotros mismos para consolarnos. 

Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Pero aquí viene lo bueno, como mencioné antes, la diversidad en la huerta juega un papel clave, y en este ejemplo lo vemos clarito. Perdimos todos nuestros tomates, pero nosotros NO PRODUCIMOS SOLO TOMATES, entonces, gracias a esta hermosa naturaleza, que nos enseña lo importante de lograr este equilibrio, es que pudimos seguir con nuestras canastas, enviándolas cargaditas de nuestras otras verduras, sin tomates, claro, pero de todas formas logramos canastas bien abundantes. Este es uno de los muchísimos beneficios que nos entrega el cultivo de diversas hortalizas y el potenciar la biodiversidad en nuestra tierra. Potenciar este equilibrio que nos muestra la naturaleza y que se ha visto eliminado y afectado por industrias como la agrícola, inmobiliaria, textil, entre otra, es uno de nuestros pilares. Y es muy importante tenerlo presente para cada temporada, para cada fruto u hoja que nos de la tierra, cada ser que vive en ese entorno es igual de importante.

Para terminar, y a modo de resumen/conclusión, decir que pongamos lo que pongamos, cultivemos lo que cultivemos, en la temporada que sea, preocupémonos de potenciar el equilibrio natural que existe, recordemos que no hay enemigos en la huerta, solo necesitamos darle el tiempo a cada entorno para alcanzar ese anhelado equilibrio, y que cada ser vivo tenga su espacio y oportunidad para desarrollarse de forma optima y aportar lo que tenga que aportar a su entorno.

Fotografía cedida por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz
Huerta otoño – invierno. Fotografía tomada por Camila Pinto | De Huerta a la Raíz

Ahora en otoño o en cualquier estación, tengamos paciencia y démosles a nuestras hortalizas el tiempo y el espacio que necesitan para darnos sus hermosos frutos u hojas, potenciemos este ciclo, entregándoles lo que necesitan para que ellas nos entreguen su abundancia, sabores, nutrientes, para finalmente devolverle todo a la tierra.

Camila Pinto

Camila Pinto / Fundadora De Huerta a la Raíz

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