¿Qué hay detrás de los huevos que consumimos?

Por Natalia Alvial Cabrera,

¿Qué hay detrás de los huevos que consumimos?
Granja bravial

Los huevos, este alimento presente en la dieta de casi todas las personas, ingrediente de una infinidad de platos y preparaciones, se ha vuelta fundamental en el día a día. Pero, ¿sabes de qué forma se obtienen? Natalia Alvial de Bravial, nos cuenta un poco del proceso y como ella lo lleva a cabo.

¿Te has preguntado de dónde vienen los huevos que consumes?

Cada día es más habitual escuchar que familias incluyen en sus jardines a gallinas para compartir labores en la huerta, obtener huevos frescos y contar con una cálida compañía en casa. Pero este interés que ha crecido a nivel domiciliario tiene larga data. Las gallinas acompañan al ser humano desde hace miles de años, es uno de los primeros animales domésticos que se mencionan en la historia, siendo la cría de aves de corral una de las principales actividades en sistemas productivos de traspatio a nivel mundial. 

Pero esta relación armoniosa, propia del campo y su gente, se vió fracturada con la llegada de la agricultura industrial, la que comienza su carrera, entre otras cosas, por mejorar eficiencia y productividad por sobre el bienestar de los animales. Pero ¿es posible mantener este sistema donde los animales permanecen durante su vida entera en confinamiento? ¿Es posible seguir negando lo importante que son en el ecosistema? ¿Es posible seguir haciendo lo mismo sabiendo el daño ecológico, social y ético que se ha ocasionado? Definitivamente no.

Necesitamos reconstruirlo de la mano de una nueva generación de agricultores que trabajen para brindar alimentos saludables, generados bajo sistemas amigables con los animales y con la Tierra. 

Y cuando hablo de Tierra hablo del planeta, pero también técnicamente del suelo. Hay que conocer los beneficios de los animales sobre él. Esto nos permitirá, por una parte, diseñar correctamente, vincular con otros sistemas (agrícolas o animales) y así otorgar a nuestro suelo descanso, recuperación y nutrición y, por otra, proporcionar los espacios adecuados a nuestras aves para realizar sus comportamientos naturales.

Mi vida con gallinas

Nací y crecí en Santiago, y como le puede haber pasado a muchos, la comodidad de la urbe jamás me hizo reflexionar demasiado respecto a nuestro sistema de producción de alimentos. Si bien estudié medicina veterinaria, debo reconocer que el aprendizaje que adquirí tendía a normalizar esta forma de hacer las cosas en vez de cuestionarlas. Pero todo, absolutamente todo cambió cuando tuve gallinas en el patio de mi casa.

El objetivo inicial era simplemente autoabastecerme de huevos. Sin embargo, cuando comienzas a convivir con gallinas hay un mundo que se abre. Rápidamente las aves me enseñaron sus habilidades, en ese entonces, absolutamente desconocidas para mí.

Huevos granja bravial
Huevos granja bravial

Son excelentes compañeras, se llevan bien con perros, gatos y humanos. Y finalmente, si todo lo anterior no fuera suficiente, son capaces de transformar lo que ingieren en una bomba nutritiva con su propio envase: los huevos. 

Todo esto me hizo explotar la cabeza y sabía que de alguna u otra forma esta conexión era solo el comienzo. Tuve un par de gallinas más, empecé a estudiar mucho sobre ellas y decidí comenzar un proyecto más grande. Para ello, debía dejar la ciudad. Después de un año llegué al campo. Muchos desafíos, pero sin duda necesarios para crecer, aprender y valorar el entorno. El proyecto fue creciendo de a poquito y con ello la pregunta, ¿cómo ser un aporte real en esta transformación?

Beneficios de las aves en el suelo

Múltiples son los beneficios de incluir gallinas bajo un sistema de libre pastoreo.

Las gallinas nutren el suelo con sus heces, evitando así el uso de fertilizantes sintéticos. Son voraces con las plagas, prescindiendo del uso de pesticidas. Generan un abono natural, el cual se puede compostar otorgando un producto de alto valor para complementar en la huerta y árboles de la casa. Devoran residuos orgánicos como pequeñas composteras con patas.

Otra característica es que su enérgica y, en ocasiones, incansable búsqueda por encontrar algún bocadillo que degustar, nos facilita la eliminación de posibles plagas que podemos tener en el jardín de forma natural, sin la necesidad de utilizar pesticidas sintéticos. 

Lo descrito, nos permite vincular a las aves en sistemas agroforestales. Ahora, debemos tener la precaución de que los árboles tengan un desarrollo adecuado, ya que a las gallinas les fascinan los baños de tierra y al darse estos baños en la base de los árboles podrían descubrir las raíces y, con ello, dañarlos. Lo mismo ocurre con cultivos, debemos sectorizar por dónde deben y tienen permitido transitar.

Las gallinas, además, pueden hacerse cargo de los desechos orgánicos de la cocina cual compostera, permitiendo disminuir nuestros residuos orgánicos mientas al mismo tiempo ellas se nutren. 

Pero llevar un sistema de libre pastoreo no solo beneficia al suelo y nuestro ecosistema, sino que se promueve el bienestar de las aves, tan olvidado en el sistema avícola dominante. 

Entendiendo el sistema de alojamiento de las aves

Probablemente la transformación más compleja en la industria avícola tiene relación con el sistema de alojamiento de las aves. Me propuse como necesario transformar el sistema de alojamiento de aves. Hablar de bienestar animal, en palabras muy simples, es velar porque el animal se encuentre en buenas condiciones de alojamiento, nutrición, hidratación y sanidad, pero cuando se habla de alojamiento o refugio, este debe permitirle realizar sus comportamientos naturales, como por ejemplo: escarbar la tierra, darse baños de sol, perchar o posarse en ramas o palos para descansar y dormir, pastorear, darse baños de polvo o tierra, sociabilizar con otros animales de su especie, acicalarse sin problemas, anidar tranquilamente y aletear. 

El principal sistema de alojamiento de aves en el mundo es en jaulas, donde las gallinas se mantienen en un espacio equivalente a una hoja tamaño carta. En ese diminuto espacio comen, toman agua, eliminan sus heces y ponen huevos. Así permanecen toda su vida productiva. De forma muy minoritaria, algunos productores utilizan las llamadas “jaulas enriquecidas”, que son jaulas con un poco más de espacio, ya que permiten a las aves poder estirar sus alas. 

Adicionalmente, hay dos sistemas más amigables con los animales y que son denominados “libres de jaula”. Uno es el sistema conocido como cage free, donde las aves se mantienen sin jaulas pero están permanentemente confinadas en galpones cerrados. Y el otro, el sistema free range (con el que trabajamos en Bravial), que es un sistema donde además del galpón, las aves pueden salir, pastorear y disponen de espacios al aire libre para realizar sus actividades diarias. 

Gallinas
Foto por Gilmer Diaz Estela para Pexels

Trabajo en la granja

Para sistemas free range existen 2 tipos de gallineros:

En Bravial tenemos ambos, pero el principal es el gallinero fijo que aloja a casi la totalidad de las aves. Este gallinero tiene acceso a tres patios distintos, por lo tanto, hacemos ese efecto de rotación pero moviendo los patios y con ello a las aves. En la granja tenemos dos patios con árboles frutales y nativos, los cuales son fertilizados por las aves directamente. Estos también les sirven a ellas para refugiarse del sol y de posibles depredadores que están en las alturas. 

Gallinas felices

Hablar de gallinas felices es hablar de bienestar animal. Las aves deben estar cómodas, tranquilas, en espacios que le permitan realizar sus comportamientos naturales. Deben estar bien nutridas e hidratadas, con buenos manejos sanitarios para evitar que padezcan enfermedades. Por lo tanto, aunque se cree que toda gallina que está libre es una gallina feliz, esto no es necesariamente así. Trabajar bajo este sistema (con acceso al exterior) tiene varios desafíos para que las aves estén a gusto en sus patios y gallineros. En estos sistemas las aves están expuestas a depredadores aéreos y terrestres, al contagio de enfermedades desde aves silvestres y otros animales.

Es un trabajo constante, pero que vale la pena absolutamente. Disfrutar ver a las aves revolotear y correr por el patio es un placer que solo quienes tengan gallinas podrán entender. 

¿Granja ecológica? ¿Sustentable?

Tener gallinas felices no implica ser más sustentable. Para aportar en eso, nosotras nos preocupamos de que los alimentos generados en la granja sean limpios y ecológicos en diferentes sentidos. No usamos agroquímicos en suelo, árboles, ni en el alimento de las aves. Tampoco ocupamos fármacos y cuidamos a nuestras aves mediante manejos preventivos y medicina natural. Usamos las heces (guano de gallina) para la elaboración de compost y vermicompost, el cual es ocupado en la huerta y cultivos. Nuestro gallinero se energiza mediante paneles solares. Con los árboles que plantamos buscamos captar el CO2 que generamos. Reutilizamos, dentro de lo posible, bandejas y cajas (previamente sanitizadas). Comercializamos en espacios que estén en sintonía con estos valores. Y nos queda aún mucho por mejorar.

Creemos que cada granito aporta y que todos estamos llamados a construir un nuevo sistema alimentario.

El desafío

Como agricultores, ganaderos y avicultores tenemos responsabilidades importantes para hacerle frente a esta crisis socioambiental, debemos dejar de luchar contra la naturaleza y aprender de ella, aprender de los animales, y que no se nos olvide nunca, disfrutar y gozar la vida en el campo, quererlo, respetarlo, a los animales, la tierra, la huerta y su comida. De alguna una u otra forma, esto nos llevará a conectar con ella y por supuesto, con nosotros. Pero no basta con el esfuerzo nuestro, también se necesita una nueva generación de consumidores responsables y exigentes de lo que ponen en sus mesas y que incluya, además, un nuevo sistema de comercialización que permita el encuentro de ambos actores.

Si quieren asegurarse del origen de sus huevos, la invitación es a tener gallinas en casa. Créanme, será el inicio de una aventura maravillosa. Si el espacio no lo permite, conozca siempre el origen y proceso de sus productos. Este sistema alimentario lo cambiamos sólo si lo hacemos juntos. 

Natalia Alvial Cabrera

Natalia Alvial Cabrera / Veterinaria y fundadora de Granja Bravial

Convencida que debemos crear y exigir un sistema agroalimentario diferente, uno que esté en armonía con la naturaleza, con nosotros, con los animales. Natalia se ha especializado en sistemas ecológicos de producción avícola y bienestar en aves ponedoras. Le gusta compartir lo aprendido en el camino por lo que realiza talleres en su granja Bravial, así como asesorías, diseño de predios y de gallineros.

El aprendizaje más relevante ha sido iniciar su propio proyecto avícola desde cero.

Comenta este artículo...

¿Quieres leer más artículos como éste?

Recibe el contenido de nuestra revista digital directamente en tu correo.

Secciones sitio
Árboles frutales en otoño

Otros artículos

Árboles frutales en otoño

Los cambios de los árboles frutales en otoño y cómo cuidarlos para que en primavera nos entreguen todos sus frutos.

Diversificación de la pesca artesanal y turismo comunitario en la Región de Los Ríos

Otros artículos

Diversificación de la pesca artesanal y turismo comunitario en la Región de Los Ríos

Travesía turismo un proyecto que busca la sustentabilidad en el sur de Chile a través de la alimentación local y experiencias.

Parte 4. Los comienzos en el cultivo de nuestro alimento

Otros artículos

Parte 4. Los comienzos en el cultivo de nuestro alimento

En esta nueva entrega de Paula Rosales, nos cuenta cómo fue el inicio de comenzar a cosechar su propio alimento y los aprendizajes que vinieron en el camino.

Creando más compost y menos residuos

Otros artículos

Creando más compost y menos residuos

¿Interesado en hacer compost o empezar a mejorar el manejo de los residuos en casa? Santiago Rojas de Regenera Orgánico, nos explica un poco más del tema.